Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Canal de Panamá se alista para subasta de gasoducto

https://www.unibe.edu.do/wp-content/uploads/2020/05/Imagen-Principal-Canal-de-Panam.jpg

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha iniciado los preparativos para lanzar una licitación internacional con el objetivo de construir un nuevo gasoducto en la región interoceánica. El proyecto busca diversificar la oferta energética del país y convertir al Canal en un punto estratégico para la distribución regional de gas natural. Con esta obra, Panamá pretende consolidarse como un hub energético para América Latina, fortaleciendo su infraestructura y capacidad logística en un contexto de creciente demanda de energías más limpias.

El anuncio se enmarca dentro de una estrategia más amplia impulsada por la ACP, que busca aprovechar la posición geográfica privilegiada del país para desarrollar nuevas líneas de negocio en sectores vinculados al transporte, almacenamiento y comercialización de gas natural licuado (GNL). La obra, que contempla una inversión de alto calibre, está siendo diseñada para conectar la costa Atlántica con la costa Pacífica a través de un sistema de tuberías soterradas que seguirán parte del trazado del Canal.

El proyecto contempla que el gasoducto se utilice tanto para satisfacer la demanda interna como para facilitar la reexportación hacia los mercados del Caribe, Centroamérica y Sudamérica. La iniciativa también aborda la necesidad de disponer de infraestructura moderna que permita enfrentar los desafíos logísticos y energéticos que presenta el comercio internacional, especialmente debido al incremento del tráfico de barcos que usan GNL como combustible.

Actualmente, el Canal de Panamá ya desempeña un rol relevante en el tránsito de embarcaciones que transportan gas natural desde Estados Unidos hacia Asia, Europa y América del Sur. Sin embargo, hasta el momento no contaba con instalaciones terrestres que permitan una manipulación más eficiente del gas en tránsito, ni con un sistema interno que permita su redistribución. Con la nueva obra, se busca cerrar esa brecha y posicionar al país como un actor más completo dentro de la cadena de suministro global.

El gasoducto también tiene un componente clave en materia de sostenibilidad. La transición hacia fuentes de energía más limpias ha sido una prioridad para Panamá en los últimos años, y la infraestructura proyectada contribuirá a disminuir la dependencia de combustibles fósiles más contaminantes, como el diésel y el fuel oil, en sectores industriales y de generación eléctrica.

Desde la ACP se informó que el proceso de licitación estará abierto a empresas nacionales e internacionales con experiencia en proyectos energéticos de gran escala. El pliego de condiciones incluirá requerimientos técnicos, ambientales y financieros rigurosos, en línea con los estándares internacionales en materia de seguridad, eficiencia energética y sostenibilidad ambiental.

Del mismo modo, se anticipa que el proyecto creará un notable número de trabajos directos e indirectos en su etapa de construcción, además de impulsar sectores relacionados tales como la ingeniería, el transporte, la producción de materiales y los servicios logísticos. Una vez en funcionamiento, el gasoducto podría transformarse en uno de los activos estratégicos más importantes del país en el ámbito energético.

La licitación también forma parte de un proceso de cambio en el modelo de negocio del Canal, que recientemente ha ampliado sus fuentes de ingresos más allá de los cargos por peajes. A través de la implementación de proyectos como estos, la ACP pretende extender su gama de servicios y reforzar su función como impulsor del desarrollo económico, la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental en el país.

Con esta iniciativa, Panamá aspira a fortalecer su posición en el mercado energético regional y a dar un paso decisivo hacia la modernización de su infraestructura, en un entorno global que exige cada vez mayor eficiencia, conectividad y responsabilidad ambiental. La expectativa es que el proceso de licitación se concrete en los próximos meses y que las obras puedan iniciarse en 2026, con vistas a su plena operación hacia finales de la década.

Por Wilton Centeno Almaraz

Puede interesarte