sábado, abril 13

Carlos Sainz, piloto de Ferrari: “No entiendo por qué se tiene que crear un conflicto con Alonso, creo que nos respetamos” | Deportes

Esta charla con Carlos Sainz (Madrid, 28 años) tuvo lugar en una de las cabinas que Ferrari posee dentro del taller instalado en Spa, un circuito de los suyos. Aquí mandó en las categorías inferiores y aquí logró una de las tres pole position que figuran en su hoja de resultados. En la carrera de este domingo arrancará el cuarto. En su tercer curso enfundado en el mono de Ferrari, el español es único en normalizar la posición de privilegio que ocupa y que le hace distinto al resto de divinidades con las que comparte pista.

Pregunta. ¿Cómo diría que le van las cosas?

Respuesta. Creo que está siendo un año un poco más complicado de lo que anticipamos. Y eso ya lo vimos en el primer ensayo de pretemporada, en Baréin, donde quedó claro que Red Bull tenía un coche con mucha ventaja sobre el resto. Poco a poco fuimos desarrollando el nuestro y nos fue mejor en Canadá y en Austria. Silverstone y Hungría nos ha devuelto a la realidad, un poco por detrás de McLaren y Mercedes, que parecen los más fuertes al margen de Red Bull.

P. ¿A qué velocidad va en la consecución de sus objetivos?

R. Estoy cumpliendo las expectativas que me había marcado. Llegar a Ferrari y tener la oportunidad de competir con los mejores equipos del campeonato, sobre todo con el de más historia, es un sueño cumplido. Luego, la F1 funciona así: no solo tienes que llegar a esa escudería top, sino hacerlo en el ciclo que toca. Puedes moverte siempre entre las mejores estructuras y no ganar nunca, o caer en una de ellas un par de años y conseguirlo. Yo seguiré mejorando mi pilotaje y desafiándome a mí mismo, pero sé perfectamente que en este negocio se depende mucho de la máquina.

P. ¿Cómo ha cambiado desde que llegó a Ferrari?

R. La intensidad en Ferrari aumenta mucho. Todo está bajo la lupa. Se habla mucho de ti en la prensa, y eso hace que tengas que estar con la motivación al máximo para aceptar todo lo que te viene. Tanto lo bueno, como lo malo. Creo que estoy en el momento perfecto. Tengo 28 años y ya llevo nueve en el Mundial. Mezclo bien juventud y experiencia como para llevar bien estas cosas, y creo que lo he aprovechado al máximo. Es difícil saber exactamente cuánto he evolucionado, pero diría que, de la temporada pasada a esta he dado uno de los pasos más grandes a nivel de pilotaje y profesionalidad.

P. ¿Parte de esa presión e intensidad que hay en Ferrari no la impone la gestión que hace la propia marca?

R. Y, sobre todo, la historia que tiene detrás. Yo soy el primero que quiere volver a ver ganar a Ferrari, y ojalá que sea en mi ciclo. Pero si no es el caso, al menos quiero haber pasado por aquí con la mejor predisposición para que el equipo encuentre el camino correcto. En definitiva, dar todo lo que tengo para devolver la confianza que han depositado en mí.

P. Ferrari ha devorado a muchos de los grandes nombres que han vestido de rojo.

R. Eso dice la historia. Pero depende del momento que te toque vivir. Si estás a tope de energía y motivación, a nivel físico y demás, pues no te devora. Correr para Ferrari es algo muy especial. Cuando te vas a dormir y te paras a pensarlo no te tiene por qué devorar. Es un privilegio; es un honor, una experiencia única en la vida.

P. Hay quien dice de usted que le falta instinto asesino, mala leche.

R. Creo que depende mucho del momento. Si coges mis dos años en McLaren, nadie dirá que me faltaba entonces ese instinto del que habla. Luego, en cursos como el pasado, en el que no fui tan cómodo con el coche, pues entonces te dicen que no tienes mala leche. También son modas. Hay quien dice que soy muy bueno cuidando neumáticos, algo que también se decía de Checo. Luego, otro año dicen de ti lo contrario, que los destruyes. A la gente le gusta encasillarte, pero a mí me da igual. De hecho, ha habido ocasiones este año en las que seguramente me he pasado de agresivo, y me arrepiento.

P. En las últimas carreras pareció haber más fricciones con su compañero [Charles Leclerc]. ¿Ha cambiado su relación?

R. Sé por qué me hace esa pregunta, pero no. Pudo dar esa sensación por los mensajes de radio que se pincharon por televisión. Cada vez salen más radios de Ferrari, porque la FOM debe ver que hay un potencial anzuelo allí. Este tipo de mensajes los ha habido en los tres últimos años, pero de puertas hacia afuera ha aumentado el número que se lanzan. Ferrari siempre está bajo la lupa, pero si nos ves a Charles y a mí, fuera del coche, nos llevamos muy bien. Tenemos una relación muy buena, lo que pasa es que en la pista también somos muy competitivos y cada cual mira por sí mismo, sabiendo que el equipo está por encima de ambos.

P. Al hilo de esto, ¿está conforme con las decisiones a nivel estratégico que se han tomado en las últimas citas?

R. Me siento cómodo con ellas. Sé que, desde fuera, se puede tener la sensación de que ha habido tres o cuatro carreras consecutivas en las que no se me haya dejado pelear. Pero esas decisiones estaban pactadas de antemano. En Austria, por ejemplo, se estableció que el que llegara por detrás a la primera curva no iba a atacar al otro, por más rápido que fuera. Y luego hay otros casos, como en Hungría, en que las circunstancias son un poco más complejas. Yo hago las preguntas que tengo que hacer y se llega a un entendimiento. Estoy seguro de que, de habernos encontrado en las posiciones inversas, se habría hecho lo mismo. Mientras ese sea el marco estaré tranquilo.

P. Alonso siempre fue su ídolo, y ahora compiten por los mismos objetivos. ¿Podría darse un caso como el de Marc Márquez y Valentino Rossi?

R. Si los dos estuviésemos luchando por un Mundial, entendería que hubiera algo más de tensión, pero eso no se ha dado. Este año sí que hemos coincidido en pista, peleando por posiciones más importantes. Pero no entiendo por qué se tiene que crear un conflicto con alguien a quien respetas tanto, y yo creo que Fernando me respeta. Es un momento bonito para España en la F1, y lo que me gustaría es que no se vendiera una rivalidad que no existe, o que se exagera.

P. ¿Cómo calificaría lo que están haciendo Red Bull y Max Verstappen?

R. Max me merece todo el respeto del mundo, y también Red Bull. Están en esa dinámica en la que todo les sale bien; lo están clavando. Están a un nivel en la F1 al que es muy difícil llegar. Sí que es verdad que, cuando tienes tanto margen como Max, se cometen menos errores porque no vas tan al límite, no te hace falta esa media décima. Eso es lo que te permite protegerte del fallo. Checo ha demostrado que Verstappen no es imbatible, y creo firmemente que, si todos estuviésemos más cerca de él, sería una F1 más divertida porque cometería más errores.

P. Si tenemos en cuenta sus declaraciones, uno puede pensar que incluso se castiga más de la cuenta. ¿Se considera más autocrítico que sus rivales?

R. No lo sé. Me gusta ser autocrítico delante de la prensa. Además, eso hace que cuando te ves envuelto en algo de lo que no eres responsable, seguramente tengas más credibilidad y respeto. Igual a veces he sido demasiado autocrítico, o no he puesto en valor algo bueno que haya hecho. Pero prefiero ser siempre prudente.

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