viernes, abril 19

CSD: Víctor Francos dimite como presidente del Consejo Superior de Deportes | Deportes

Víctor Francos anunció ayer su dimisión como presidente del Consejo Superior de Deportes, “por razones profesionales”. Francos accedió el pasado 13 de junio a propuesta del ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, para reemplazar a José Manuel Franco. La decisión ha causado sorpresa porque recientemente fue ratificado por la nueva ministra Pilar Alegría. Los seis meses de su mandato han estado marcados por el tsunami desatado en la Real Federación Española de Fútbol a raíz del beso no consentido del ya expresidente Luis Rubiales a la futbolista Jennifer Hermoso que terminó por provocar la dimisión del dirigente granadino tras ser sancionado por la FIFA.

Francos jugó un papel fundamental en la tregua establecida en la selección femenina después de lo sucedido en el estadio de Sídney. Participó del llamado Pacto de Oliva para que las futbolistas siguieran defendiendo a España al tiempo que se reformaban algunas estructuras federativas bajo sus premisas. El presidente interino Pedro Rocha fue conminado a ejecutar las destituciones del seleccionador Jorge Vilda, del secretario general federativo, Andreu Camps, y del director de integridad, Miguel García Caba.

Francos tuvo que lidiar con estos escabrosos asuntos con el Gobierno en funciones. Bajo estas condiciones ordenó la elaboración de una nueva orden ministerial para regular las elecciones en las federaciones deportivas que verá la luz en las próximas semanas y en la que incluyó que un dirigente federativo que haya sido sancionado no podrá presentarse a unas elecciones. Esta norma surgió a raíz de la imposibilidad del Gobierno de inhabilitar directamente a Luis Rubiales al considerar que había incurrido en faltas muy graves durante la celebración del Mundial femenino conquistado por España. El ya expresidente del CSD pasó su peor momento cuando el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) no consideró como muy graves ni el beso de Rubiales a Jennifer Hermoso ni sus gestos obscenos en el palco en presencia de la reina Letizia y la infanta Sofía. Esto impidió que el CSD pudiera suspender provisionalmente a Rubiales hasta que el TAD resolviera el asunto.

El borrador de la nueva orden ministerial también perfila la pérdida de poder de los presidentes de las federaciones territoriales —dejarán de ser miembros natos de las asambleas— y una mayor inclusión de la mujer en las asambleas de las federaciones deportivas. El último movimiento de peso de Francos al frente del CSD fue exigirle a Pedro Rocha que no demore las elecciones a la presidencia del fútbol español bajo la advertencia de sanción.

“Debido a mi voluntad, ya expresada a la ministra Pilar Alegría, de emprender nuevos retos profesionales, es el momento de que el Consejo Superior de Deportes cuente con una persona al frente que asuma los nuevos retos de esta institución durante los próximos cuatro años. He tratado de contribuir al desarrollo de las políticas públicas deportivas de este Gobierno, las más ambiciosas de la historia del deporte español”, escribió Francos en un comunicado.

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