sábado, julio 20

Sobrevisto a Cristina Fernández de Kirchner en la demanda por lavado activo

(CNN Español) — Seis años después de su acusación, la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue procesada en el juicio por lavado de dinero en el que fue condenado el empresario Lázaro Báez. La decisión la tomó el juez federal Sebastián Casanello antes del escrito de acusación de la fiscalía y de las querellas.

Tras la resolución a la que recurrió CNN, el juez decretó el luego sobreseimiento de ese caso fiscal, Guillermo Marijuan, retiró su acusación al vicepresidente “tras recibir un informe confeccionado por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado y confirmar, a partir de ahí, un hecho considerado por el dirimento: la reunión de finales de 2010 en la Quinta de Olivos, de la cual el empresario (Lázaro Báez), al ser interrogado por la entonces presidenta, niega y encubre la expatriación ilegal de capitales que para entonces venía realizando».

En términos judiciales, el sobreseimiento por fin al procedimiento penal sin llegar a resolución sobre el fondo.

Casanello hizo hiccapié en la decisión de Marijuan, y en su resolución asegura que “trasconsiderar agotadas las medicinas de juicio, dio un cierre a la investigación abierta hace sei años para dilucidar si la exmandataria había participado de las operaciones de lavado de dinero atribuidas en esta causa a Lázaro Báez y su entorno».

Cristina Fernández de Kirchner (Foto de Daniel Jayo/Getty Images)

En abril de 2016, la actual vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, entre otros, fue acusada de gravar la marihuana en una investigación que tenía a Báez como principal sospechoso. Kirchner, quien fue presidente de Argentina el año pasado, completó su segundo mandato en diciembre de 2015.

Había sido acusado de lavar millones de dólares provenientes de la evasión de impuestos de su desarrolladora Austral Construcciones a través del banco financiero SGI, conocido como “La Rosadita”.

Casanello tomó la decisión, hace seis años, de imputar a Fernández de Kirchner por la declaración del testigo protegido Leonardo Fariña, por su supuesta colaboración con el empresario Báez en el traspaso de valores con millonarias sumas de dinero.