viernes, julio 12

Un supuesto mensaje de Prigozhin exalta el golpe de Níger como una “lucha contra los colonizadores” | Internacional

Un supuesto mensaje de Yevgueni Prigozhin, jefe del grupo paramilitar Wagner, en el que expresa su posición favorable al golpe de Estado en Níger, que califica como “lucha contra los colonizadores”, así como la aparición de banderas prorrusas en las manifestaciones partidarias de la asonada militar en Niamey, han extendido el temor de que Rusia haya maniobrado en la sombra para desestabilizar a este país africano, hasta ahora el último gran aliado de Occidente en el Sahel. Este viernes, el general Abdourahamane Tchiani, hasta ahora jefe de la Guardia Presidencial, ha dado su primer discurso como líder del golpe de Estado y presidente de la junta militar que ha tomado el poder y ha criticado la gestión antiterrorista del Gobierno depuesto.

La asociación rusa Comunidad de Oficiales para la Seguridad Internacional (COSI), considerada como parte de la constelación propagandística de Wagner, ha difundido un supuesto mensaje de audio de Prigozhin, cuya autenticidad no ha sido verificada, en el que define el golpe de Estado en Níger como “lucha del pueblo nigerino contra los colonizadores que tratan de imponerle sus normas de vida”, según la agencia France Presse. El líder del grupo paramilitar añade: “Para tenerlos controlados, los antiguos colonizadores llenan esos países de terroristas y grupos armados, creando ellos mismos una gran crisis en materia de seguridad”.

La tesis de que Occidente, y Francia en particular, está detrás de los grupos yihadistas que operan en el Sahel forma parte del corpus del sentimiento antifrancés que se extiende por toda la región y que está en el origen de los golpes de Estado en Malí y Burkina Faso. Según Prigozhin, las misiones militares “de decenas de miles de soldados” enviadas por las antiguas metrópolis no están en condiciones de defender a la población. “Y es de ahí de donde procede su amor por la sociedad privada Wagner y su eficacia, porque un millar de combatientes de Wagner es capaz de instaurar el orden y destruir a los terroristas”, concluye. Unos 1.400 mercenarios de Wagner combaten en Malí junto al Ejército, mientras que la cooperación militar entre Burkina Faso y Rusia se ha estrechado desde la llegada al poder del capitán Ibrahim Traoré.

Por otra parte, al igual que ocurriera en sus vecinos Malí y Burkina Faso, las banderas rusas y los mensajes antifranceses emergieron en las primeras manifestaciones partidarias del golpe de Estado que se vivieron este jueves en Niamey. El hartazgo de la población ante una amenaza yihadista que se prolonga durante más de una década pese a la intervención militar francesa, espoleado por la labor de la maquinaria propagandística de una Rusia que en África tiene una imagen mucho más positiva que en Occidente, alimenta la inestabilidad en los países del Sahel.

El rol que Francia puede jugar en las próximas horas es objeto de un intenso debate en Níger. El jueves por la mañana, apenas 24 horas después del comienzo del alzamiento militar, un avión francés, supuestamente con militares a bordo, aterrizó en el aeropuerto internacional Driori Hamani de Niamey violando el cierre de fronteras decretado por la junta militar, según han denunciado los golpistas, que ya han advertido a las potencias extranjeras de abstenerse de toda intervención. Francia tiene unos 1.500 soldados en territorio nigerino después de su expulsión de Malí.

El presidente galo, Emmanuel Macron, quien está de visita en Papúa Nueva Guinea, calificó el golpe de Estado de “perfectamente ilegítimo y profundamente peligroso para Níger y para toda la región”. Asimismo, Catherine Colonna, ministra francesa de Asuntos Exteriores, aseguró este viernes que el golpe no era “definitivo” y defendió que aún había “posibilidades de salida si los responsables de esta tentativa escuchan el mensaje de la comunidad internacional”. Ambos exigieron la liberación del presidente Bazoum, quien continúa retenido por los militares golpistas en su residencia desde el miércoles por la mañana.

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En el otro lado, desde el entorno de Bazoum, se alzan ya las primeras voces que critican a Francia por su inacción, llegando incluso a acusarla de “traición”, según fuentes próximas al Gobierno. La junta militar ha prohibido la actividad de los partidos políticos y este viernes por la mañana reinaba una calma precaria después de los incidentes vividos el jueves cuando partidarios del golpe de Estado atacaron y saquearon la sede del gubernamental Partido Nigerino por la Democracia y el Socialismo (PNDS).

Por otra parte, el general Abdourahamane Tchiani, hasta ahora jefe de la Guardia Presidencial del Ejército de Níger, se ha mostrado este viernes en la televisión pública como el líder del golpe de Estado que ha derrocado al Gobierno y presidente de la junta militar que ha tomado el poder, el Consejo Nacional para la Protección de la Patria (CNSP, por sus siglas en francés). En su discurso, Tchiani ha justificado su acción por la “continua degradación de la situación en materia de seguridad”, en referencia a la amenaza yihadista. Asimismo, ha criticado al Gobierno derrocado por negarse a colaborar en materia antiterrorista con Malí y Burkina Faso, donde también gobiernan juntas militares.

Tras dos días de incertidumbre respecto al liderazgo del golpe de Estado, el general Tchiani, cuyos soldados mantienen retenido al presidente derrocado Mohamed Bazoum en el palacio presidencial desde el pasado miércoles, ha decidido mostrarse para enviar un mensaje a la nación. “Nos debemos preguntar con toda humildad y sinceridad si la gestión de la seguridad en Níger ha permitido garantizar nuestra seguridad y la de nuestras familias, pueblos y país, y si podemos continuar con el mismo enfoque, los mismos actores y los mismos resultados”, dijo el líder de la junta militar.

“El CNSP responde con fuerza de manera negativa. No, el enfoque actual no ha permitido mantener la seguridad de nuestro país pese a los duros sacrificios de los nigerinos y el apoyo apreciable de nuestros aliados exteriores. No, los resultados no están a la altura de las expectativas de los nigerinos. No, no podemos continuar con el mismo enfoque (…). Por ello hemos decidido intervenir y asumir nuestra responsabilidad, no sin antes haber intentado en numerosas ocasiones llamar la atención de las autoridades depuestas sobre la incoherencia y la ineficacia de su gestión”, añadió Tchiani, quien citó, a modo de ejemplo, la liberación extrajudicial de jefes yihadistas y la negativa de Bazoum a colaborar con Malí y Burkina Faso en cuestiones antiterroristas.

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