Huracán en el Masters de Augusta | Deportes
Un vendaval azota Augusta. Unos vientos huracanados de hasta 60 km/h zarandean a los golfistas. Cada golpe es un martirio. Los jugadores se paran encima de la bola y contienen el impacto a la espera de un poco de calma, mientras por el campo vuelan las gorras, las fundas de las sillas y los envoltorios de sándwich. Nadie está a salvo de unas condiciones muy duras que convierten la segunda jornada del Masters en un ejercicio de supervivencia. Sálvese quien pueda. Solo ocho golfistas consiguen bajar del par del campo en la ronda (el mejor del día fue el sorprendente…
